La formación continua de los profesionales es parte esencial de unos cuidados de calidad

Cuidar a una persona mayor exige conocimientos, experiencia y sensibilidad. También exige seguir aprendiendo.

El sector de los cuidados evoluciona constantemente. Cambian las necesidades de las personas mayores, aparecen nuevas formas de intervención, se incorporan tecnologías, se actualiza la normativa y avanzamos hacia modelos cada vez más personalizados, y en este contexto, la formación de los profesionales no puede entenderse como algo puntual.

Para ACESCAM, formarse es parte del propio ejercicio profesional.

Detrás de unos cuidados de calidad debe haber personas preparadas para tomar decisiones, trabajar en equipo, comunicarse, acompañar situaciones complejas y adaptar su intervención a las necesidades de cada persona mayor.

Profesionales que siguen creciendo

La calidad de un centro depende de muchos factores: sus instalaciones, su organización, sus recursos y su capacidad para responder a las necesidades de las personas, y hay un elemento que atraviesa todos ellos: las personas que trabajan cada día en los cuidados.

Por eso, en ACESCAM entendemos la formación continua como una herramienta para desarrollar conocimientos, competencias y aptitudes profesionales, y también como una oportunidad para crecer, compartir experiencias y afrontar el trabajo cotidiano con más competencias.

Esta visión implica entender que aprender no termina cuando se obtiene una titulación, un profesional puede necesitar actualizar conocimientos técnicos, conocer un cambio normativo, desarrollar nuevas habilidades de comunicación, mejorar su capacidad para trabajar en equipo o prepararse para incorporar nuevas herramientas y formas de organización, y la formación acompaña esa evolución.

Formación conectada con la realidad de los centros

No todos los centros tienen las mismas características, ni tampoco todos los equipos parten de las mismas necesidades, por eso, uno de los principios que orientan la formación en ACESCAM es su capacidad de adaptación.

Las necesidades formativas pueden surgir de un cambio legislativo, de una nueva forma de intervención, de la evolución de los perfiles de las personas atendidas o de situaciones detectadas por los propios profesionales. Escuchar esa realidad permite plantear una formación específica, flexible y vinculada al día a día de los centros.

Formar no consiste únicamente en transmitir información, consiste también en conseguir que aquello que se aprende pueda convertirse después en una herramienta útil para trabajar mejor.

Este enfoque está también presente en el área de Recursos Humanos de ACESCAM, donde la formación se vincula con la mejora de las competencias y cualificaciones, la adaptación a las innovaciones y la respuesta a las necesidades específicas de los centros.

Aprender también es avanzar hacia cuidados más personalizados

La evolución del sector sociosanitario ha ampliado también aquello sobre lo que necesitamos aprender, hoy cuidar implica hablar de autonomía, proyecto de vida, comunicación, promoción del buen trato, gestión emocional, trabajo interdisciplinar, calidad, prevención, nuevas tecnologías y muchas otras cuestiones que forman parte de la vida cotidiana de los centros, y la formación contribuye a que estos principios puedan trasladarse a la práctica.

Un ejemplo especialmente claro es la Atención Centrada en la Persona, trabajar desde este enfoque requiere conocimientos técnicos y una determinada manera de mirar a quien recibe los cuidados: reconocer su historia, sus preferencias, sus capacidades y su derecho a seguir tomando decisiones sobre su propia vida, y ACESCAM ha incorporado este planteamiento también a sus acciones de formación.

En definitiva, formar mejor también significa aprender a cuidar de manera más individualizada.

Prepararnos para un sector que cambia

Los cuidados afrontan retos importantes, la creciente longevidad de la población, las situaciones de dependencia cada vez más complejas, la dificultad para incorporar profesionales, los avances tecnológicos o los cambios organizativos obligan al sector a evolucionar, y la formación es una de las herramientas que permiten anticiparse a estos cambios.

En ACESCAM defendemos que el desarrollo profesional debe ayudar a actualizar conocimientos, mejorar la cualificación y facilitar que los equipos puedan afrontar nuevos desafíos sin perder aquello que constituye la esencia de los cuidados: la relación entre personas.

Tecnología, innovación y nuevos modelos pueden ayudarnos a trabajar mejor, y su verdadero valor aparece cuando están al servicio de profesionales preparados y de las personas a las que acompañan.

Compartir conocimiento también construye red

La formación tiene además otro valor: cuando profesionales de distintos centros se encuentran, comparten experiencias y analizan problemas comunes, el conocimiento deja de ser únicamente individual, se convierte en conocimiento compartido.

Esta capacidad de generar red es especialmente importante para ACESCAM, ya que permite que aquello que funciona en un centro, las dudas que surgen en otro o los retos que afectan a todo el sector puedan ponerse en común, porque aprender juntos nos ayuda a avanzar juntos.

En un sector tan profundamente humano como el de los cuidados, disponer de espacios para escuchar, contrastar experiencias y continuar creciendo profesionalmente contribuye a fortalecer el sentido de pertenencia y el compromiso con una forma compartida de cuidar.

Formar a quienes cuidan es cuidar

Cuando un profesional amplía sus conocimientos, adquiere nuevas competencias o encuentra mejores herramientas para desarrollar su trabajo, ese aprendizaje no termina en él, sino que llega a las personas mayores, y se refleja en una comunicación más adecuada, en una intervención mejor adaptada, en una decisión tomada con mayor seguridad o en una forma diferente de acompañar una situación difícil.

Por eso, para ACESCAM, apostar por la formación y el desarrollo profesional forma parte de nuestra manera de entender la calidad: cuidar bien también significa seguir aprendiendo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es importante la formación continua en los centros de atención a personas mayores?

Porque las necesidades de las personas, la normativa, los modelos de atención y las herramientas profesionales evolucionan. La formación permite actualizar conocimientos y adquirir nuevas competencias para responder mejor a estos cambios.

¿La formación debe ser igual para todos los centros?

No necesariamente, para ACESCAM es importante que la formación responda a las necesidades reales de los centros y de sus profesionales. Por eso, la flexibilidad y la adaptación forman parte de su planteamiento formativo.

¿Qué ámbitos puede abordar la formación?

Puede abarcar competencias relacionadas con la atención a las personas mayores, comunicación, trabajo en equipo, calidad, organización, prevención, nuevas tecnologías, cambios normativos o modelos de atención, entre otros ámbitos vinculados al funcionamiento de los centros y al desarrollo de sus profesionales.

¿ACESCAM trabaja con formación bonificada?

Sí. ACESCAM gestiona la formación bonificada para aquellos centros asociados que así lo desean, coordinando el proceso y las gestiones necesarias conforme a los requisitos establecidos para que puedan aplicar correctamente la bonificación correspondiente.

¿Dónde encontrar más información sobre formación en ACESCAM?

La web de ACESCAM dispone de un espacio dedicado a Recursos Humanos y formación, donde se explica el enfoque y los principales objetivos de esta área. Consultar el área de Recursos Humanos de ACESCAM

También pueden consultarse en el blog noticias y contenidos relacionados con las iniciativas formativas de la Asociación. Consultar el blog de ACESCAM

Como ejemplos del enfoque formativo de ACESCAM, pueden consultarse también la información sobre las jornadas de Atención Centrada en la Persona y el programa dirigido a cuidadores informales. Jornada de Atención Centrada en la Persona Curso «Cuidar bien y cada día mejor»